—¿De qué te quejas? —pregunta Dóxa

—¿Y tú me lo preguntas?

—Explícate

—Dispongo de dos ojos para mirarte. Dos manos para acariciarte. Dos piernas para ir a tu encuentro cada día. Dos oídos para escuchar tus anhelos, dos labios para besarte, pero…

—¿Qué?

—Me falta otro corazón para amarte todavía más.

© Anxo do Rego. Todos los derechos reservados. 

Visitas: 245