Diario de Butros y Dóxa. 3

 

—Aún recuerdo aquella tarde —dije casi susurrando.

—¿Cuál? Han sido tantas —respondió Dóxa.

Entré en casa, tú estabas en la sala leyendo al calor de la chimenea. Al verme preguntaste ¿De dónde vienes tan mojado, ha llovido? Después me acerqué para besarte y respondí, no, son lágrimas de felicidad por la suerte de tenerte a mi lado otro día.