Asi comienza… LOS LAGOS NEGROS

LOS LAGOS NEGROS

Por Anxo do Rego

Intriga. Aventuras.


Novela inédita, no ha sido publicada en blog ni en mi página oficial nunca. Es la primera vez que ve la luz.


SINOPSIS:

Año 2020.

Organización Financiera Europea (O.F.E.) es una corporación multinacional con sede en Madrid, con numerosos empresas e intereses en el mundo. Dispone de una reciente información lograda por uno sus equipos investigadores, por la que las zonas geográficas comprendidas entre los 30º latitud Norte y los 20º latitud Sur del ecuador, sufrirán movimientos sísmicos de una intensidad notable, cuya gravedad incidirá en las estructuras empresariales de todo el orbe.

Los informes añaden que la economía mundial, se situará en un gran tablero de ajedrez, obligándoles a posicionarse antes de producirse el gran movimiento y cataclismo.

A la vista del informe, en la sede principal de la O.F.E  se reúnen sus principales directivos. El evento está presidido por el principal, Alfonso Estévez y su delfín Jaime Miranda. Tratarán de adelantarse a los acontecimientos que puede desencadenar la ola de movimientos sísmicos. Consideran que gran parte de las empresas distribuidas por el mundo, en especial las situadas en los países afectados por los cataclismos, se verán afectadas, sobre todo las petroleras y alimentarias.

El conglomerado empresarial europeo se enfrentará a un importante grupo norteamericano que tratará de hacerse con el control de las empresas de la O.F.E.

Jaime Miranda se ocupa de dirigir la operativa y se enfrentará no solo a las influyentes empresas norteamericanas, también a los fantasmas de su pasado por la reciente ruptura sentimental.

Acción e intriga se dan la mano pese al cataclismo que inunda el mundo.


A mi Madre.

A Gloria MB, porque el pasado

me hace sentir culpable

y el futuro preocupado.


Nadie tiene derecho a infligir su tristeza a otras personas,

ni por supuesto a fingir que no está triste.

Simplemente tiene que aceptar su pena

y sus absurdas tentativas de ser estoico.

en Island, de Aldous Husley


1

Agosto de 2020

La Agencia Europea de Sismología en Estrasburgo, el Centro Sismológico Internacional de Edimburgo y el Servicio Geológico Americano, de Estados Unidos, adelantaron la noticia a los Centros de Investigación Sismológica distribuidos por toda la geografía mundial. Las agencias de noticias, haciéndose eco, la transmitieron con la misma rapidez. 

Las zonas geográficas comprendidas entre los 30º latitud N y los 20º latitud S del ecuador, podrán sufrir movimientos sísmicos de una intensidad notable. 

Esa fue la escueta nota difundida. Después, tanto los periódicos y revistas especializadas como internet, televisión y radio aumentaron o disminuyeron, con editoriales, la gravedad de esta. 

 

Madrid.  Junio de 2023.

En un despacho bien iluminado de la calle Alfonso XII de Madrid.

—Cuando Alfonso decida, podemos empezar la reunión...

Horas antes, cuando Almudena de la Torre, ayudante personal del Presidente le telefoneó para anunciarle la reunión, prácticamente acababa de meterse en la cama.

Aquella noche no pudo dormir, el avión que le trajo de Dallas hizo escalas. No dejó de balancearse durante las nueve horas que tardó en cruzar el Atlántico. No le causaba miedo volar, tampoco planear sobre el agua. Ya en tierra en la terminal del aeropuerto de Madrid, pidió al conductor del taxi cierta premura por llegar a su casa. En menos de quince minutos metía la llave en la cerradura de su apartamento en la ciudad.

Dejó la maleta sobre la cama, se deshizo de la ropa y tras abrir el grifo del agua caliente del baño, la dejó caer sobre su cuerpo durante unos minutos. Luego una vez vestido, se acercó al mueble bar, al que llamaba Diecisiete dos, tomó una botella de escocés de malta y se sentó en un cálido sofá para relajarse. Miró el reloj colgado de la pared, eran las cuatro y media de la madrugada.

A las seis, el timbre del teléfono le despertó. Desde Dallas confirmaban la transacción. En ese momento se prometió dormir durante todo el día. No fue así, a las siete y quince minutos; mientras el reloj de pared hacía sonar la campanada de los cuartos; volvió a repicar el teléfono. Era la ayudante de Alfoinso Estévez quien, tras el saludo de rigor señala.

—Jaime, Alfonso le espera en las oficinas a las ocho y media para desayunar juntos.

—Allí estaré Almudena —responde Jaime Miranda colgando el aparato con rabia.

Luis Agnelli no puso impedimento alguno cuando recibió la llamada para citarle. Al contrario, le satisfizo, empezaba a cansarse de besar por enésima vez a su compañera de cama. Ocho horas antes la conoció en el punto de reunión de moda de Madrid en esa temporada. Dejó a Julia en la cama, se vistió. Fue a la cocina y sirvió un café. Ella le llamó de nuevo con voz cálida, pero no respondió. Llamó por el intercomunicador interior al portero de la finca, para pedirle atendiera a su invitada en cuanto pudiera necesitar. Dos horas más tarde solicitó un taxi para marcharse.  Luis se encontró con Jaime cuando ambos llegaban a las oficinas centrales.

Antoine Brigade estaba en Nimes, camino de la autopista A9, cuando recibió la comunicación de su oficina en Montpellier. Su adjunto intentaba localizarle con urgencia. Paró el coche cuando encontró al primer café abierto. Entró y pidió un italiano y un teléfono. El móvil siempre tenía problemas de interferencias en aquella zona. Pierre Latour le anunció la reunión a celebrar en Madrid.

Filippo Bredi había almorzado con Alfonso Estévez. Trataron asuntos de Italia, por lo que ya quedó citado para la mañana siguiente.

   —…Decida, podemos empezar la reunión —recordó Jaime.

Alfonso Estévez, Presidente de la corporación, tras los saludos de rigor, bienvenida y comentarios sobre el tiempo casi veraniego que disfrutaban en Madrid, los invita a ocupar los sillones dispuestos alrededor de una mesa oval de madera. 

—¿Alguien quiere algo especial para desayunar o lo hacemos continentalmente? —inquiere Alfonso.

Nadie hace comentario alguno, por lo que presiona un botón blanco del conjunto cercano a la mesa. En unos instantes aparecen dos camareros con bandejas y desayunos continentales para los asistentes.

Transcurren veinte minutos con charlas intrascendentes. De nuevo entran los camareros para retirar las bandejas. Finalizada la liturgia del desayuno, Alfonso toma la palabra de nuevo para lamentar la ausencia de Hanko Duren. Lo es como consecuencia de un viaje a Oriente Medio. Se limita a señalar a los asistentes, que obedece a operaciones iniciadas por la organización tras la debacle ocasionada como consecuencia de la guerra de Irak.

Frente a cada asistente, sobre la mesa, unas carpetas de color marrón, de abultado tamaño con las iniciales OFE. Almudena las dejó allí media hora antes de que llegaran los asistentes.

Alfonso Estévez, con rostro serio, pide atención a todos y dice parsimoniosamente.

—En la primera página de la carpeta, encontrareis una transparencia donde figuran las empresas donde nuestra organización es accionista mayoritaria. En la segunda, un planisferio coloreado. Os agradeceré que, tras abrirlas, miréis con atención las ciudades remarcadas en azul con las empresas en círculos negros. Ahora debéis superponer ambas sobre el planisferio. ¡Bien! ¿Las habéis visto? —prosigue.

Nuestras empresas están situadas en Europa, Estados Unidos, Suramérica, Oriente Medio y Lejano. Ahora mismo Edgar Hawick, está en Ruanda intentando convencer al Gobierno de Angola para la formalización de acuerdos que nos permitan establecer una cabeza de playa en África; dicho sea, en términos bélicos; para nuestro posterior desembarco.

Mientras tanto, Hanko Duren hace lo propio en Arabia Saudí. Como podréis imaginar, no será nada fácil, conociendo el comportamiento de los norteamericanos.

Ahora, por favor, pasar a la página segunda y colocar la siguiente transparencia sobre el planisferio. Veréis que la banda amarilla, destaca a todos o parte, de los países situados entre los 50º norte y los 20º sur del ecuador. Ahora, superponer todas las transparencias de nuevo sobre el planisferio y comprobareis que un elevado número de nuestras empresas se encuentran dentro de esa banda amarilla.

Descansa unos segundos para continuar con la exposición.

—Hace quince días aproximadamente, recibí un informe del Departamento de Investigación, identificado bajo las siglas VI-3. Contiene amplia y exhaustiva información. Puntualiza: Con el refrendo de diversos Departamentos e Instituciones Mundiales de Sismología; antes de dos años y dentro de esa banda amarilla, se producirán una serie de movimientos sísmicos con una intensidad imposible de predecir. El resultado puede ser desastroso para los intereses de la O.F.E. Como consecuencia de ello os pido que os pongáis inmediatamente a trabajar con los equipos de vuestras respectivas organizaciones. A la vista del informe VI-3, preparar con la máxima urgencia, un detallado análisis.

Seguir las instrucciones especificadas en la página 92. Cuando esté preparado, llamar a Almudena, ella coordinará el envío y recepción.  Una vez recibidos e incorporados los de Edgar y Hanko, realizaremos un informe global del que posteriormente os daré debida cuenta.

Debo pediros máxima confidencialidad en el tratamiento de datos y por supuesto, sobre el motivo de esta reunión. A todos los efectos si alguien preguntara, está enmarcada como una más de cuantas venimos realizando periódicamente.

Durante unos minutos se mantuvo un expectante silencio. De cuando en cuando, se oía el ahogado ruido de algún coche que, al pasar por la ancha calle, traspasa las ventanas de la sala. Cinco minutos más tarde, los asistentes comienzan a despedirse con apretones de manos. 

Jaime se encamina hacia Alfonso para despedirse.

—Si no tienes inconveniente, me gustaría almorzar aquí contigo. Deja tu carpeta en el despacho y regresa sobre la una. Si es que tienes algo que hacer hasta entonces.

Jaime asiente a la petición de Alfonso. Se dirige a la salida del edificio. Toma el primer taxi que pasa, y tras indicarle al conductor la dirección, se sienta en el lado izquierdo del asiento trasero. La circulación a esas horas en Madrid es como tantas veces, lenta, ruidosa, exactamente como una pequeña jungla.

Cuarenta minutos después compra un ejemplar de prensa. Da unos pasos y se acerca al guardia de seguridad del edificio. Como le conoce le deja pasar al vestíbulo. Una vez dentro saluda al conserje. Le pide avisar a Gema de su llegada quien le responde que acaba de salir a tomar café. Jaime espera. Al cabo de diez minutos, aparece sonriente como casi siempre. Se besan fugazmente.

He terminado una reunión con Alfonso, me ha pedido que almorcemos juntos, debo estar a la una en su despacho. Lo siento, pero ni siquiera sé cuándo terminaré. Quería decírtelo personalmente. Anoche llegué a casa sobre las cuatro de la madrugada, pensé que no era hora de llamarte por teléfono. Seguro que estabas dormida. En cuanto acabe iré a tu casa.

Habló muy rápido, seguido, sin parar. Gema, sin embargo, ni siquiera abrió la boca para recriminarle. No supo nada de él durante una semana, desde que salió de viaje a Dallas. Ella sonríe de nuevo, se acerca a la cara de Jaime y como un felino, en vez de besarle, le muerde simpáticamente el lóbulo de la oreja derecha. Es una especie de castigo establecido por ambos para evitar reñir o disculparse mutuamente. Luego añade.

—No importa, esperaré a que llegues a casa. Pero llámame al móvil antes de ir. 

Al cabo de unos minutos, Gema retoma el camino hacia su puesto de trabajo. Se acerca al segundo ascensor y pulsa el botón de la tercera planta. El Departamento en el que trabajaba es pequeño. La Directora General, dos ayudantes, y ella, su ayudante personal. Él por su parte sale del edificio, se despide del conserje mientras el guardia de seguridad hace ademán para abrir la puerta. De nuevo busca un taxi.

Cuando llega a su apartamento no tiene ganas de hacer nada. Conecta el equipo de música y trata de relajarse poniendo un concierto para Oboe de Alessandro Marcello. Se sienta en un sofá y se dispone a hojear el periódico que compró.

Las acciones de las empresas de la O.F.E. no sufren vaivenes desde hace al menos quince días. Los movimientos económicos por fusiones, compras o ventas son numerosos. En Europa,  la ampliación de la Unión Europea y sus luchas de posicionamiento frente a los Estados Unidos, dejan la Bolsa Europea en calma. Se ha iniciado una nueva etapa económica. Sin embargo, algo llama su atención.

Diversos grupos financieros norteamericanos, aparecen mencionados en el comentario económico, que diariamente hace un periodista muy bien informado de cuanto ocurre en Estados Unidos. Dos de los grupos, según el periodista, vienen adquiriendo últimamente acciones de pequeñas empresas de alimentación y distribución en Europa. La Unión Europea continúa haciendo esfuerzos para acabar con la hegemonía USA, tras su negativa a firmar un nuevo acuerdo de libre comercio entre ambas. Francia sigue su constante acercamiento a Alemania. Ambas desean dirigir; tal vez desde la sombra; la Europa Unida. Gran Bretaña trás el abandono de la Union Europea, sigue como siempre navegando entre dos aguas. No se aparta de Europa cada día está más cerca de USA, con quien ha firmado recientemente acuerdos comerciales. Junto a USA, Nueva Zelanda, Australia y Canadá formaron Echelon [1] otra de las razones por la que se entienden a la perfección. Pese a ello, su último dirigente laborista, inicia tenues acciones de acercamiento a Europa.

Finaliza el concierto de Marcello, extrae el disco e introduce otro en el equipo. Esta vez cambia de estilo, sale del barroco y se introduce en la música descriptiva de Grieg. Cuando comienzan las primeras notas de La Mañana, el teléfono repica, suena como si tuviera prisa. No responde, deja que el contestador emita el pitido de señal para iniciar la grabación. Escucha la voz del otro lado de la línea, cuando la reconoce, descuelga rápidamente. Es Richard Templeton desde Dallas, Directivo de Dallas Oíl Company, representa al señor Harriet. Es un hombre jovial, aunque sin personalidad definida. En realidad, es la voz del único dueño de la empresa petrolífera.

—Ayer dimos el visto bueno a la operación con la O.F.E. Estamos de acuerdo en que sus técnicos visiten nuestras instalaciones. Que sus economistas revisen la situación de nuestra firma, y que sus abogados discutan con los nuestros la redacción del contrato de transacción.

Hace una pausa y continúa.

—No obstante, Harriet me ha hecho patente su deseo de visitar España y firmar el contrato con su Presidente ¿Está de acuerdo?

Jaime espera unos segundos y responde.

—Precisamente almorzaré con él. Iba a darle cuenta de las reuniones mantenidas con ustedes estos últimos días. Confío en que no tenga inconveniente alguno. En cuanto hable con él le transmitiré el deseo del señor Harriet. Con su respuesta me pondré en contacto con usted ¿De acuerdo?

—De acuerdo ¡Ah! ¿Qué tal vuelo tuvo, señor Miranda?

—Muy bueno —miente.

Se despiden y cortan la línea.

2

Madrid

Jaime apaga el equipo de música, se acerca al armario ropero y extrae una corbata nueva. La última que Gema le regaló. Tras hacerse el nudo, sale hacia la puerta del apartamento. Decide dar un paseo. Desde el mes de febrero no lo hace. Recuerda algunos en compañía de Gema. La tiene tan cerca y tan lejos al mismo tiempo que, en numerosas ocasiones, le aborda un sentimiento de añoranza, fruto de un escondido miedo a perderla, aunque desconoce la razón.

Pasea por la acera del Jardín Botánico. Sube por la Cuesta de Moyano frente a las rehabilitadas casetas de libreros, donde se muestran tanto los últimos títulos editados, como ejemplares de segunda mano. Recuerda su juventud. Las visitas hechas muchos domingos en compañía de una gran amiga. La recuerda con cierta nostalgia, sin duda alguna seguirá siendo un pozo de sabiduría.  No sabe nada de ella desde que se marchó a vivir a la Toscana.

Se acerca a una de las ultimas casetas y pregunta por un título que al no tenerlo opta por comprar un estudio monográfico sobre la normativa de la U.E

Guarda el libro en la cartera de mano y continúa el paseo hacia la calle Alfonso XII, donde se encuentra la sede central de la OFE.

Es puntual, jamás llega tarde a una cita. En esa ocasión, tampoco lo hará.  Alfonso le espera.

—Buenos días de nuevo.

—Hola.

—Disculpa que rompiera tu agenda de hoy, pero no podía por menos. El asunto es urgente, además no quise hablarlo con el resto de los asociados presentes.

—No importa.

—Empecemos. Durante estos primeros minutos y antes del almuerzo, te pondré en antecedentes.

—De acuerdo —asiente Jaime.

El Presidente se muestra nervioso. No hace más que dar vueltas, a él se le escapa entender la razón.

—Verás —inicia Alfonso— creo tener una información clave para alcanzar uno de mis sueños.

Hace unas horas en la reunión, os he dado una carpeta conteniendo una serie de datos recopilados en el Informe VI-3. Como es lógico, no habrás podido comprobarlos todavía. Bien, de acuerdo con esta información —prosigue— los movimientos sísmicos que ha establecido uno de los alumnos aventajados del Profesor Haroun Tazieff, se producirán no muy lejos en el tiempo. En el espacio que hay entre el verano de 2025 y la primavera de 2026. Estos posibles acontecimientos me tienen preocupado, no solo por los resultados que puedan producirse en nuestras empresas, señalados en la banda amarilla, sino también por lo siguiente —en ese instante, hace una pausa.

—Te escucho Alfonso.

—Los principales países productores de petróleo descartando en este momento a Kuwait, Irak e Irán; aun no recuperados de las guerras y el embargo de Naciones Unidas, apenas producen para el mercado mundial; se encuentran dentro de la zona amarilla remarcada. Según los sismólogos tendrán resultados catastróficos. Ni que decir tiene, que antes de las fechas previstas para los movimientos, me gustaría controlar debidamente cuantas empresas y capital tengamos invertido en los países que pueden verse afectados por los seísmos previstos. Considero que es preciso vender algunas. Quiero decir que tu viaje a Dallas y la negociación, debería cerrarse cuanto antes.

—De eso quería hablarte —le interrumpe—. Antes de venir recibí una llamada de Richard diciendo que Harriet quiere firmar el contrato aquí en Madrid. Desea pasar, como todos los americanos, unos días en la España de sol y cultura, sin descartar algunos otros aspectos. Lo de siempre.

—También hablaremos de Harriet, pero más tarde —señala Alfonso.

—Como quieras.

—Decía, que debemos controlar cuanto capital tenemos invertido en los países que pueden verse afectados por los seísmos, pero no lo haremos inmediatamente. Debemos ser cautos.  Necesitaremos calma, no debemos permitir el pánico, caso de tener que vender algún paquete de acciones. Tanto la Bolsa Europea, como nuestros Asociados lo interpretarían mal. Si advirtieran movimientos incomprensibles, no sabríamos cómo reaccionarían.

—Comprendo. Es más, acabo de leer que USA ha rebajado su déficit considerablemente, creo que pronto tendremos otra invasión de dólares sobre las empresas de nuestras organizaciones subsidiarias.

—Si no te importa, durante el almuerzo amplíame esa noticia por favor.

—De acuerdo.

—Todos los contratos —prosigue—permanecerán vigentes, no debemos resolver ninguno. Mantener las conversaciones actuales, así como los acuerdos que estén a punto de cerrarse. Eso sí, vigilados estrechamente con la vista puesta en el informe VI-3. Deseo que no se firmen hasta cumplir con el plan trazado, según queda expuesto en el memorándum. Toma —dice pasándole una carpeta roja— Me gustaría que lo leyeras detenidamente. Que anotes cuantas dudas y preguntas te surjan. Dentro de ocho días nos reuniremos en mi casa de Málaga. ¿Te parece bien?

Jaime no contesta, se mantiene pensativo durante unos minutos. Luego toma la carpeta roja, la une con la marrón de la reunión anterior y deja caer su cuerpo sobre el sillón confidente. Alfonso mientras tanto, observa pacientemente sus gestos, intentando descifrar sus pensamientos.

El Presidente llama por el intercomunicador a su ayudante a quien solicita preparar un almuerzo para dos a servir en el comedor instalado en la sala contigua a su despacho.

En el transcurso del almuerzo, hablan de cuestiones que afectan a la organización. Comentan la información económica que aparece en el diario de aquella mañana, sobre el déficit comercial de USA. De las conversaciones en Dallas y la llamada de Richard. Al despedirse, cerca de las cuatro de la tarde, Jaime envía saludos a su esposa Lucy y su hijo adoptivo Fonsín, a quienes no ve desde hace tres meses.

Se despiden con un abrazo. Antes de salir de las oficinas, llama a Gema por teléfono.

—Hola. Soy Jaime Miranda ¿puede ponerme con Gema, por favor?

—Un momento, veré si está en su despacho.

—Espero.

—¿Jaime?

—Sí

—Esperaba tu llamada por el móvil, pero no importa, ¿terminaste la reunión, o sigues con Alfonso?

—Terminé. ¿Cuándo acabas tú?

—Creo que sobre las cinco y media ¿puedes venir a recogerme?

—Claro. Iré a mi casa primero. Después quiero realizar unas compras rápidas.

—Está bien, no tardes. No me hagas esperar mucho.

—Lo intentaré. Hasta luego.

—Un beso —manda Gema.

 —Un beso —remite Jaime.

  Se dirige a su apartamento. Recoge varios discos de datos para ver en su ordenador personal y baja al garaje por el ascensor. Sube al coche y atraviesa la ciudad. Se encamina a su retiro privado. Está situado en un edificio de tres plantas con una fachada tosca, mal pintada. La parte trasera tiene una vieja entrada a un local de negocio cerrado. Lo alquiló para utilizarlo como garaje. En ese barrio los coches de alta cilindrada desaparecen sin dejar rastro. Las mafias los envían a países africanos. Da la vuelta al edificio y atraviesa un jardín con geranios. En la segunda planta, con dos puertas de entrada, tiene dispuesto un amplio dispositivo para trabajar fuera de las oficinas de la O.F.E. y de su propia vivienda. Gema desconoce su existencia.

Dispone un sistema informático que conecta los ordenadores de su apartamento y despacho en la organización. Tiene un baño completo, un dormitorio y espacio con ropa suficiente para imprevistos. La cocina y un pequeño salón se comunican por un diminuto mostrador. El piso contiguo está conformado como sala de trabajo y archivos. Varias líneas telefónicas fijas, monitores, grabadoras e impresoras. Una sala con todos sus archivos, numerosos monitores, teléfonos, grabadoras e impresoras, todo conectado a un servidor propio y una conexión potente a internet. La sala está presidida por numerosos relojes que marcan los husos horarios de todas las capitales donde la O.F.E. tiene intereses. Los muebles de madera tienen diferentes tonos grises. Las paredes también oscuras, dan una sensación de misterio. La razón, evitar reflejos inoportunos.

Durante más de veinte minutos está atareado con la información. Introduce, extrae y copia a dispositivos de memoria. Acaba y logra llegar con dos minutos de antelación a la hora prevista, para recoger a Gema.

Esa tarde lleva ropa muy veraniega. Una falda corta y una blusa con rectángulos de diferentes tonos de azul, separados por unas líneas de color amarillo y naranja. Su cabello castaño claro brilla con los rayos del sol. Como la mayoría de las mujeres, antes de salir a la calle, ha debido retocarse. Va recién pintada, aunque tenuemente. Sus ojos marrones resaltan de su tez morena. Está preciosa.

—Como siempre tan puntual.

—Ya ves, no te hice esperar ¿verdad?

—Puedes darme un beso. Si quieres, claro.

—¿Por qué no habría de dártelo? Estoy deseándolo.

—Pensé que después de casi diez días sin saber de ti, podrías haberlo olvidado ¿O no?

Se besan. Él saca un pañuelo para quitarse el carmín que como de costumbre, Gema deja en los suyos con jocosa alegría. Se despide de sus compañeros con un ¡hasta mañana! Se acercan hasta el coche. El abre la puerta delantera derecha y la invita a subir. Entra y al amagar para cerrar la puerta, como siempre, la besa al pillarla desprevenida. Ambos aprecian esos juegos.

Gema parece acostumbrada, aunque está dolida porque no la llamara desde Dallas. Él es así, dulce en ocasiones, frío en otras, distante en muchas.

3

Madrid

Optan por ir de compras juntos a unos grandes almacenes. Según señala Jaime, no ha tenido tiempo para comprar, tal y como avanzó. Tras unos minutos, aparcan el coche y caminan hasta el centro comercial. Como si de hormigas se tratara, se meten en un sinfín de idas y venidas con el resto de la gente.

Son las ocho y media aproximadamente cuando salen del aparcamiento para dirigirse al apartamento de Gema. Dos pasos y al ascensor. Luego frente a la puerta, Gema abre y dice en tono sarcástico. 

—El señor puede pasar a su castillo.

—¿Vamos a salir a cenar, o prefieres hacerlo en casa? —pregunta Jaime sin responder.

—Cómo te parezca.

—No. Como a ti te venga mejor.

—No empieces. Estuviste bien toda la tarde y ahora pareces enfadada.

No acaba la frase, Gema se echa en los brazos de Jaime, con fuerza, quizás con ansia.

Unos minutos más tarde.

¡Jaime! ¡Jaime! —grita Gema desde la ducha.

Él se acerca y al abrir la puerta del baño, el vapor empaña los cristales de sus gafas. Gema dice.

—Ya han arreglado la ducha, ahora sale el agua con fuerza. También han puesto la instalación de luz como era debido. La terraza esta recién pintada y el enchufe del horno reparado. Como verás en una semana de ausencia, bueno algo más, da tiempo para muchas cosas.

—Desde luego. Reconozco que no soy bueno con las manualidades, pero existiendo profesionales para cada situación, me siento un intruso al intentar hacerlo. Recuerda la descarga eléctrica que recibí aquel domingo cuando invitaste a una compañera tuya.

Se ríen. Se cambia de ropa, se pone cómodo. Un pantalón suave, fresco y viejo, y una camisa con más de cuatro años de antigüedad. Gema está vistiéndose cuando llaman por teléfono. Jaime contesta, nada más responder la línea se corta.

Preparan la mesa entre los dos. Gema saca una botella de cava, como acostumbra cada vez que regresa de un viaje. Posiblemente tomen una segunda. Es la única bebida con alcohol que medianamente admite bien, el resto la ponen; como suele decir; un poco tontorrona.

Durante la cena, ambos esperan a que el otro hable. Así, en esa situación, transcurre media hora. Ante tanto silencio, Jaime lo rompe.

Están ocurriendo, mejor dicho, ocurrirán una serie de hechos transcendentales para nuestra organización. Alfonso me ha pedido que estudie un informe para reunirnos en su casa de Málaga y contrastar opiniones.

—¿Que va a suceder?

—Solo puedo contarte algo. Ya sabes. Es confidencial, pero haré lo posible por adelantarte algunos datos.

—Si no puedes, no lo hagas.

—¡He dicho que, en parte, pero hay datos sobre los que no podré comentar!

—Está bien, no te enfades. Lo entiendo.

—Esta semana la pasaré en casa estudiando el informe. Lo cual quiere decir que no iré al despacho.

—¿Por qué no te quedas aquí? Así al menos, las tardes y noches podremos pasarlas juntos.

—Lo había pensado, pero no tengo aquí mis archivos. Necesito consultarlos. Esto es importante, me ayudará a conseguir algo que busco desde hace tiempo. Puede ser una oportunidad.

—Lo entiendo. Parece tan misterioso, que a veces pienso si no trabajarás para alguna de esas agencias secretas del gobierno.

—No seas tonta. Conoces el movimiento de capitales que realiza la organización, pero desconoces la existencia de tiburones. Todos arden en deseos de echar mano a nuestras empresas Si se supiera algún detalle, por mínimo que fuera, daría al traste con los pasos que debemos seguir.

Durante unos minutos le comenta cuanto puede respecto a los movimientos sísmicos y el interés de la O.F.E sobre las empresas situadas en los países afectados por los posibles movimientos. Ella siente aparecer al miedo sin llamarlo. Se asusta, pregunta si en la zona geográfica de Madrid sentirán los efectos. No puede contestar. No sabe que decir. No conoce la respuesta. Tan solo le amplía que el tercio sur de la Península Ibérica se verá afectado. La recomienda evitar viajar por aquella zona durante los siguientes años. También le pide no decir nada a nadie, aunque sí que recomiende a sus padres eviten viajar. Mantienen la sana costumbre de pasar largas temporadas de invierno y primavera en la costa de Málaga.

Prepara un gin-tonic a Jaime y ella se pone en licor de Mozart con hielo. Sentados y con las manos enlazadas, ven las últimas noticias en el canal Euro News TV.

Cuando suena el despertador, Jaime acaba de dormirse, Gema, por el contrario, continúa durmiendo, pese a que la alarma del reloj suena al máximo volumen. Ella jamás abre los ojos a la primera señal. Cuando duermen juntos, él es quien la despierta. Ese día no iba a ser distinto. La deja dormir unos minutos más. Mientras va a la cocina a preparar un café y unas tostadas. Se lo lleva a la cama. Enciende la luz de la mesilla de noche, pone la bandeja sobre la cama y aprovecha para besarla hasta que despierta diciendo ¡Buenos días, cariño!

Minutos después, ambos salen precipitadamente del apartamento. El edificio es grande. Todos los portales dan a un amplio jardín interior, al frente, un pasillo comunica con la calle y a la izquierda queda situada la escalera del garaje. Bajan, entran en el coche y se introducen en la larga agonía de los atascos de Madrid. No obstante, llegan puntuales hasta el lugar de trabajo. Se despiden y quedan en llamarse por teléfono.

Se verán por la tarde. Ella irá con un compañero mexicano a quien ayudará para ver y comprar muebles. Está decorando su recién adquirido apartamento. Jaime irá a su casa para estudiar el informe.

Dispone las carpetas en la mesa de trabajo e inicia su lectura. Previamente pulsa una clave telefónica y desvía las llamadas al despacho de la organización. No desea que le moleste nada ni nadie.

Abre la carpeta Marrón y comienza a leer parte del informe.

Corresponde a España, todas las empresas situadas en ella, así como Norte y Sur de América. A la vista tiene información bursátil de los últimos seis meses de cotización de las diversas bolsas, tanto la Europea con sede en París, como de las principales sucursales en cada uno de los países miembros de la Unión. La Bolsa de Nueva York, Tokio, Shanghái, Sao Paulo, Buenos Aires, y alguna más.

Comprueba la situación financiera y resultados obtenidos por cada una de las empresas desde su incorporación al Grupo. Las conocidas transparencias, y planisferio, así como otras especialmente determinadas al área de influencia de la EOF (España Organización Financiera). En la página 92, encuentra las fórmulas comunes para cada una de las Organizaciones, a fin de confeccionar el informe solicitado por Alfonso.

Lee los recordatorios de confidencialidad. Datos de localización permanente y, sobre todo, seguridad de todos los documentos y temas relacionados. Una carta manuscrita de Alfonso le recuerda que el trabajo previsto en esas fechas queda relegado a segundo plano. Pilar Lubiano, su adjunta en la E.O.F. (España Organizacion Financiera) se encargará de realizarlo. Así le descarga a Jaime, aunque le recuerda la urgencia en estudiar el contenido de la carpeta roja.

 Después de sonreír al recordar las palabras de Alfonso sobre su exhaustiva forma de trabajar, Jaime aparta la carpeta marrón y antes de abrir la roja, toma otro sorbo de café, ahora frío.

CARPETA ROJA: Informe VI-3.

Lee el inicio, ya conocido por la información detallada de Alfonso. La localización de los datos por el departamento correspondiente y su constatación con los diferentes Institutos Geodésicos. Pasa a la segunda página.

Desarrollo Previsto:  Estiman que sucederá entre Junio-Julio de 2025 y Enero-Febrero 2026. La intensidad de los movimientos será muy elevada, dado que los focos se encontrarían muy próximos a la superficie. Posiblemente entre los grados X y XII de la escala de Mercalli modificada. Sin embargo, la magnitud de estos, estimaban entre los 7 y 9,9 grados de la escala de Richter.

No se conocen con exactitud donde se iniciarán los movimientos, por otro lado, de gran envergadura y carácter devastador, aunque sí una estimación sobre los observados en los últimos veinte años. La acción se desarrollaría en las dorsales Africana, Medio-Atlántica, Euro Asiática y Pacífica, dadas las zonas de compresión y subducción, y los cortes a las dorsales por las fallas.

Llegaban a la conclusión que el principio del gran cataclismo se iría meciendo como una ola marina, iría tomando mayor fuerza. Se iniciarían pequeños movimientos de intensidad variable, para avanzar hasta llegar a la dorsal Pacífica, al oeste de USA, donde se produciría la gran eclosión.

Un primer seísmo llevaría posiblemente a la desaparición de San Francisco y Los Ángeles, como ciudades más destacadas de la zona. Las Islas del Caribe sufrirían las mismas consecuencias que Chile y Japón en 1960.

La onda expansiva del primer gran movimiento alcanzaría la dorsal Atlántica y posteriormente África, tal vez con menor intensidad y magnitud.

El Mediterráneo se vería sacudido por la zona de compresión y subducción que lo atraviesa. El sur de España, las islas de Córcega y Cerdeña, así como Sicilia y el sur de la Península Itálica, junto a los paises Balcánicos, Albania, Grecia y Turquía, en lo referente a la Unión Europea. El Magreb, Egipto y todo el Oriente Medio, se verían alcanzados por diversos movimientos de diferente magnitud e intensidad.

Después continuaría por el sur de Rusia y resto de sus antiguas Repúblicas, Pakistán, India, el sur de China y Japón, para desembocar de nuevo en el Pacifico.

Respecto a las pérdidas de vidas humanas, ni siquiera se hacía estimación alguna por considerarse muy elevadas. Respecto a USA, tenían el convencimiento de la desaparición de múltiples ciudades y poblaciones de la zona afectada. Les sumiría en una recesión económica profunda, más detallada y ampliada en el informe VI-3 BIS.

Los países bañados por el Mediterráneo también entrarían en recesión económica y tardaría al menos tres años en recuperarse al mismo nivel que tenían antes de producirse la hecatombe. Si bien no todos por igual medida. Los del Magreb y Egipto, serían trasladados a la década de los ochenta.

Los Países de Oriente Medio quedarían prácticamente destruidos. El flujo de la segunda oleada de movimientos sísmicos prácticamente los dejaría en equivalencia a la época de Ur [1].

Pakistán, India, el sur de China y Japón, tenían un tratamiento especial en el informe VI-3 Quater.

Hace una pausa. Con la lectura del informe le parece estar releyendo a Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. Se acerca a la cocina y prepara una cafetera. Luego mira el reloj para advertir que las horas han pasado muy deprisa. Ya es la del almuerzo. Sin embargo, no tiene apetito, de manera que toma un nuevo sorbo de café y prosigue leyendo el informe.

Ahora analiza un tratamiento económico de las pérdidas materiales. Todo a un nivel muy generalizado, remitiendo en parte a los informes de la Carpeta Marrón. Matizando en lo referente a cada uno de los directivos y su organización.

Durante más de una hora siente como de nuevo vuelve se le pone la piel de gallina. Al llegar a la página 43, acaba el informe. En la siguiente se iniciaba otro con una nota:  Confidencial. Solo para la Presidencia de la OFE.

Nota previa a este Informe. Se omitirán informaciones sobre países que no afectan a nuestra organización.

  1. USA. La placa norteamericana, sufrirá una gran presión ejercida por la falla más importante, la de San Andrés, y originará que la placa de subducción costera del Pacifico se introduzca en la litosfera elevando la zona de influencia de San Francisco y los Ángeles. La presión ejercida motivará diferentes elevaciones y cavidades subterráneas con suficiente prolongación como para llegar al Estado de Texas. Tenemos la convicción de que los terrenos de Dallas Oil Co., se verán afectados de forma anormal.
  2. SURAMÉRICA. Los movimientos zigzagueantes afectarán particularmente a Venezuela. Su capacidad de extracción se verá empañada por la desaparición del petróleo de los lagos Maracaibo y Maturín.
  3. EUROPA.

España. Creemos tener la certeza para estimar que la zona de la provincia de Almería, además de tener junto con la de Granada, un mayor índice de movimientos de cierta magnitud, dado el subsuelo y el de otras cercanas zonas geográficas (Ver informe suplementario VI-3, 5º), se verán alteradas particularmente. Fundamentalmente como consecuencia de los efectos de la zona de compresión que divide el Mediterráneo en dos. La Zona norte de los países europeos y el sur, los del Magreb, sufrirán variaciones en la línea costera y modificaciones en la orografía del interior de las provincias de Granada y Almería fundamentalmente.

Italia. La zona costera sufrirá grandes desperfectos, motivados posiblemente por la erupción del Vesubio. Nápoles, Salerno, Cosenza, Reggio Calabria y la Isla de Sicilia, se verán muy afectados.

 Grecia. Todas las islas del Egeo modificarán sus líneas costeras, afectando principalmente a las construcciones e inversiones turísticas.

  1. ORIENTE MEDIO.

Egipto. Modificación del cauce del Nilo, inundaciones y roturas en el canal de Suez, así como alteraciones en el Mar Rojo.

 Los países situados desde el Sur de Turquía, hasta el sur de la península Arábiga, modificarán su orografía. Siria, el antiguo Irak, Irán, Jordania y Arabia Saudí principalmente, verán como sus territorios sufrirán alteraciones debido a la elevación y depresión del terreno. Mayor en el norte para ir descendiendo hasta el sur de la Península Arábiga.

Las capas interiores sufrirán peores consecuencias, todo ello motivado por la placa Africana y las Fallas del Indico.

         Llegado este momento, Jaime cierra la carpeta, se retrepa en el sillón y mira el reloj. Faltan diez minutos para las cinco y media de la tarde. Acerca su mano al teléfono presiona la tecla de memoria y luego la 3. Enseguida suena la terminal de la oficina de Gema.

[1] La mayor red de espionaje y análisis para interceptar comunicaciones electrónicas en el mundo.

[2]  Antigua ciudad de Mesopotamia, Junto al rio Eufrates. Golfo Pérsico. Siglo V. a.d.n.e.

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