LA ANOSMIA DE VICENTE

Arturo repasa la agenda de amistades. Tiene la costumbre de poner una marca cada vez que contacta con los amigos. Un buen día observa que hace mucho no sabe de Vicente, tan solo tiene tres marcas. Le llama por teléfono a Gijón, ciudad donde vive con su esposa María quien le comunica que se encuentra hospitalizado bajo observación.

Arturo decide viajar para ver a su amigo. Cuando llega al hospital, Vicente le comunica que sufre Anosmia, ni huele ni aprecia los sabores. Desde ese instante Arturo decide quedarse una temporada para estar con el. Aprovechan para rememorar momentos, pasear y cocinar juntos en un intento de ayudar al cerebro de Vicente a recuperar los olores y sabores, incentivándolo con actividades.

Inicia un proceso de relatar vivencias con amplia descriptiva de manera que Vicente imagine y transmita a su cerebro los aromas y olores de cuanto escucha.

La novela se desarrolla paseando por lugares repletos de animales y sus característicos olores, así como platos cocinados, bebidas preparadas, frutas, vegetales, etc. para lograr que Vicente reviva esos momentos y logre volver a oler y saborear.

Un canto a la amistad.